CEPYME valora el récord que marca el empleo en julio, pero llama la atención sobre los riesgos de desaceleración y la caída histórica de agricultura

CEPYME destaca el nuevo máximo histórico que registró la afiliación en el mes de julio, cuando la cifra llegó a los 20,89 millones de afiliados, después de sumar 21.945 empleos más en el mes. La buena temporada turística y el empuje del sector privado han sido determinantes para alcanzar dicho máximo, a pesar de que la contratación en el sector servicios del mes de julio fue algo menor de la prevista.

No obstante, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa alerta de la moderación en el ritmo de creación de empleo que se observa durante los últimos meses, en plena campaña estival y advierte de que en los próximos meses la ralentización de la economía tendrá un impacto negativo en el mercado laboral. Las debilidades que muestra la industria, junto a la caída del gasto en el consumo final de los hogares y los efectos de la restricción y al endurecimiento del crédito hacen prever un otoño complicado para la actividad empresarial y, por tanto, para la evolución del empleo.

Por sectores, CEPYME llama la atención en el esfuerzo que están realizando las empresas del sector industrial por mantener y crear empleo, a pesar de la atonía en la que se adentra la actividad, que tendrá continuidad en los próximos meses, tal y como se observa en los indicadores adelantados que apuntan que el descenso de los nuevos pedidos se acelera y su cartera se debilita. De hecho, de las 12.200 personas en ERTE que se registraron en el mes de julio, 6.100 corresponden al sector industrial.

Respecto a la agricultura, CEPYME advierte de la grave situación que atraviesa el sector, que se refleja en los datos de julio, mes en el que el sector agrícola registró el nivel más bajo del empleo en los últimos 23 años, retrocediendo a la afiliación registrada del año 2000. La Confederación llama a la responsabilidad a la hora de evaluar la situación de las empresas del sector primario. La problemática de la sequía impacta en el sector, pero no es el único factor que explica la pérdida constante de afiliación de los últimos 24 meses. CEPYME apunta al alto incremento de costes que ha sufrido el sector en los últimos años, debido a la crisis inflacionaria, pero principalmente al fuerte incremento del SMI y de las cotizaciones sociales, que cabe recordar que se han elevado en más del 65% en los últimos ejercicios. Unas subidas desproporcionadas, que tienen efectos perversos en el mantenimiento y creación de empleo en algunos sectores como el agrícola. 

En conclusión, CEPYME quiere llamar la atención sobre el impacto que tendrá la ralentización del crecimiento de la economía española en el mercado laboral en los próximos meses y pide responsabilidad a los partidos políticos para ayudar a crear un escenario de estabilidad política que beneficie la actividad económica.

Además, CEPYME apela a la necesidad de que se produzca un cambio de rumbo en las políticas emprendidas de incremento de costes que afectan principalmente a las pymes y recuerda que la reducción de márgenes empresariales, como ha puesto de manifiesto esta Confederación en los últimos meses, limita su capacidad de afrontar nuevos reveses económicos y, por tanto, de mantener el empleo con una coyuntura adversa. La pyme española ha mostrado un gran compromiso y responsabilidad a la hora de mantener el empleo durante la crisis inflacionaria, pero pide la misma responsabilidad a los partidos políticos y al futuro Gobierno que se conforme para no socavar más la productividad de la pequeña y mediana empresa española con el fin, al menos, de ayudarla a poder mantener más del 60% del empleo privado como mantiene.

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