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Informe sobre Crecimiento Empresarial 2024
La empresa española es, de media, más pequeña que la europea. Este menos tamaño influye en que la productividad sea más baja y también en que las empresas españolas sean menos rentables. Las pymes conforman el 99,8% del tejido empresarial español; una realidad que determina la productividad media del conjunto de la economía.
Este menor tamaño también condiciona sus posibilidades de acceso al crédito y el coste de la misma —se financian a tipos de interés más caros—. Esto limita sus recursos para innovar, invertir en mejoras y captar y retener talento. De hecho, estas empresas sufren en mayor medida el problema generalizado para cubrir las vacantes que se viene acentuando en el modelo laboral español.
Entre las causas de este menor tamaño destacan la excesiva burocracia y las cada vez mayores cargas normativas, que suponen un fuerte obstáculo para el crecimiento de las empresas. De hecho, cuando comienzan a crecer, uno de los frenos reside en las cargas normativas que soportan al ganar tamaño, unas cargas más exigentes que las que tienen de media las empresas del resto de los países europeos.
Facilitar el crecimiento de las pymes españolas conllevaría una mejora de competitividad de las empresas y de la economía española en general. Es una tarea que va en beneficio de todos: empresas, trabajadores y sociedad en su conjunto. Para ello, es imprescindible trabajar en dos campos: la flexibilización de las barreras que limitan el crecimiento empresarial y la creación de un entorno favorable al desarrollo de las empresas, poniendo fin a las políticas gubernamentales que han conllevado una escalada de costes para las pymes.