En cada rincón del país hay un pequeño comercio que abre su persiana cada mañana con la ilusión del primer día. Detrás de cada mostrador, taller o despacho hay personas que emprenden, ofrecen un servicio y generan empleo para sostener nuestra vida económica y social. Son nuestros comerciantes y microempresarios que, con esfuerzo y compromiso, fortalecen la cohesión territorial y el tejido económico de España.
Sin embargo, estos protagonistas cotidianos perseveran a pesar de las dificultades. La reducida dimensión de sus negocios se combina con burocracias interminables, trámites complejos, presión fiscal y normativas rígidas que hacen más difícil su capacidad de crecer y, en muchos casos, de mantenerse operativos.
En España se han perdido en los últimos cinco años cerca de 23.000 pequeños negocios. Detrás de cada una hay historias humanas: familias que dependían de ese pequeño negocio, empleados que perdieron su trabajo, barrios que quedaron más vacíos. No podemos permitir que el corazón de nuestro tejido productivo se desvanezca lentamente mientras el debate económico se centra solo en los grandes indicadores.
La presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, analiza la situación de las pymes y de las microempresas en el artículo Los héroes invisibles del tejido económico español, publicado en el diario La Razón.
