Monográfico
El reto económico de la despoblación
Los empresarios vuelven a demostrar que las crisis también son una oportunidad.
El éxodo de población hacia las grandes capitales y la costa es un fenómeno creciente con fuerte impacto económico. La diáspora no sólo ha partido del entorno rural, sino también de pequeñas capitales de provincia de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Galicia interior, Extremadura y Andalucía. Esta deriva demográfica condiciona la actividad productiva, el empleo y, por tanto, la prosperidad económica.
Al mismo tiempo, la marcha del rural a los grandes núcleos polariza la economía española, siendo las zonas más boyantes las más pobladas, pudiendo además las empresas rentabilizar economías de escala, mientras pierden dinamismo los territorios con menos habitantes.
En la España despoblada se acrecientan los problemas para sacar adelante negocios o encontrar personal. A los altos costes laborales, impositivos y el fardo de cargas normativas y burocráticas, se añaden dificultades para la actividad diaria derivadas de la menor presencia de servicios públicos esenciales, servicios privados, infraestructuras y telecomunicaciones, lo que desincentiva la fijación de población o el regreso de los que marcharon, retroalimentándose el problema de despoblación.
A veces, confiesan algunos empresarios, han sentido desánimo para seguir adelante, pero, en éste y otros contextos, si hay una cualidad que distingue y define al empresario es la adaptabilidad. Esa capacidad para reprogramar, para actualizarse, para repensar, es una actitud, una conducta, que permite agudizar el ingenio y, en aras de la supervivencia empresarial, granjear nuevas vías de negocio.
Muchos empresarios sacan fuerzas de flaqueza y han reflexionado sobre las características del mercado en la España despoblada para diseñar proyectos y crear empleo. Así lo atestiguan para la revista El Empresario varios casos de éxito. También lo refrenda la supervivencia de negocios maduros que se reinventan.
Los empresarios vuelven a demostrar que las crisis también son una oportunidad. En este caso, la demográfica ya es vista por algunos como un acicate. Eso sí, siempre que en el camino se encuentren con el viento a favor de políticas que puedan revertir el reto demográfico, unas políticas que deben ser transversales ya que atañen a diversos ministerios.
La natalidad, la vivienda, la política migratoria, la colaboración público-privada, las infraestructuras de transporte, la digitalización son algunas de las palancas sobre las que actuar desde las administraciones para lograr una España más equitativa.
Un claro ejemplo de esta lucha por una España más igualitariamente próspera es la Red SSPA, conformada por los representantes empresariales de las tres provincias españolas consideradas oficialmente por la UE como escasamente pobladas, por tener una densidad de población inferior a 12,5 habitantes por km². Se trata de un lobby creado por la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES), CEOE-CEPYME Cuenca y CEOE Teruel, para unificar su voz en la interlocución con Europa y reclamar una atención especial a las especificidades de sus territorios, de modo que a través de la actividad empresarial y la creación de empleo se fije población, de la mano de una mayor conectividad y en aras de la sostenibilidad y la competitividad.
Este monográfico de la revista El Empresario desgrana las claves humanas y económicas del reto demográfico a través de testimonios de economistas, demógrafos y empresarios, con base en datos estadísticos e informes bajo la premisa de que el conocimiento de la realidad es clave en la generación de valor y riqueza.