Reseña

Economía en una lección

Henry Hazlitt (Periodista, crítico literario, economista y filósofo norteamericano; 1894-1993)

SE PRESENTA COMO UN LIBRO DE INTRODUCCIÓN A LA ECONOMÍA, PERO EN VERDAD ES MUCHO MÁS

La Economía es probablemente la ciencia más afectada por sofismas y falacias de todo tipo. Como todos participamos diariamente de la economía (como consumidores, inversores, ahorradores, asalariados, autónomos, empresarios, etc.), son demasiados los que se sienten con experiencia

suficiente como para opinar sobre cuestiones económicas. El problema es que toda decisión de un agente económico y cualquier medida de política económica, tienen una consecuencia evidente (inmediata, de corto plazo) y otra oculta (mediata, de largo plazo).

 

En su inmensa mayoría, esos sofismas y falacias surgen de tener en cuenta solo una de las dos caras de la moneda (la evidente), olvidando el resto (las consecuencias de largo plazo). Es decir, no es que se trate de mentiras, sino de opiniones parciales, de verdades a medias. Al tener en cuenta solo una parte de la realidad, se acaban convirtiendo en falacias.

 

El libro, publicado por primera vez en 1946, es introductorio en el sentido de estar escrito con sencillez, por lo que es perfectamente comprensible por cualquiera, aunque carezca de la más mínima preparación en temas económicos. Pero, potencialmente, su contenido puede aspirar

a mucho más que una humilde introducción a la materia; incluso, a contribuir a corregir los errores que a diario cometen muchos gobiernos en materia económica. Nos lo dice el propio Hazlitt en el prefacio: “En este momento no existe en el mundo un gobierno importante cuya política económica no se halle influida, cuando no totalmente determinada, por la aceptación de alguna de aquellas falacias. Quizá el camino más corto y más seguro para el entendimiento de la Economía sea una previa disección de los aludidos errores y singularmente del error central del que todos parten. Tal es la pretensión del presente volumen”.

 

De manera escalonada, el libro va desmontando la visión que se ha hecho convencional sobre una veintena de temas. Todos temas que siguen siendo de gran actualidad: el impacto de los impuestos en la producción, los peligros de la manipulación del crédito y los tipos de interés, los efectos de la tecnología sobre el empleo, la relación entre el ahorro y la demanda agregada, el papel de las subvenciones, de los aranceles y las limitaciones al comercio exterior, etc.

 

Leyendo el libro, es decir, aprendiendo a tener en cuenta no solo las consecuencias de corto plazo sino también las de largo plazo, y no solo el impacto sobre un grupo determinado, sino sobre el conjunto de la sociedad, el lector descubre que las conclusiones son coherentes con un

elemental buen sentido. Como dice el propio Hazlitt, nadie que no esté familiarizado con la superficial cultura económica reinante se le ocurrirá pensar que la rotura de escaparates o la destrucción de ciudades es cosa deseable; que el crear obras públicas inútiles no sea otra cosa

que despilfarro, que el ahorro sea una estupidez o una perversidad y que el despilfarro conduzca a la prosperidad.” Idea que viene a ser la misma que nos decía Adam Smith ya en el siglo XVIII: “Lo que en la conducta de cualquier familia es prudencia, difícilmente puede ser locura en el gobierno de un gran reino”.

 

En suma, la obra de Henry Hazlitt resulta altamente recomendable, tanto para un joven estudiante, como para un gran empresario, como para cualquiera que desee hacer una pausa y ver la cuestión económica desde la perspectiva de una teoría sana a la vez que cristalinamente clara. Economía en una lección sigue siendo la forma más rápida de aprender a pensar como un economista.

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