Salvador Navarro

PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN DE EMPRESARIOS DE LA COMUNITAT VALENCIANA (CEV)

"El impacto de la pandemia en las empresas de la Comunitat Valenciana ha sido superior al de la media de españa y de la zona euro”

El impacto de la pandemia en las empresas de la Comunitat Valenciana ha sido superior al de la media de España y de la zona euro. Además, el sector turístico fue el último en recuperar los niveles de actividad previos a la crisis. “Si bien la práctica totalidad de los agregados económicos se han recuperado, la inversión empresarial todavía no. Esto va a suponer un lastre para el crecimiento futuro de las empresas y de la economía”, tal como señala el presidente de la Confederación de Empresarios de la Comunitat Valenciana (CEV), Salvador Navarro. Navarro destaca que “la gran mayoría de las empresas que han sobrevivido sí se han recuperado, pero otras siguen sin entrar en zona de beneficios. Todos los costes se han elevado y no han podido compensarse vía precios y/o volumen de ventas. A raíz de ello, y en un contexto de ralentización, muchas empresas y autónomos tienen ahora el problema del servicio de la deuda asociado alos préstamos ICO, que está estrangulando su tesorería.

 

Estas empresas necesitan alargar su periodo de amortización”. Tras esta crisis, las empresas han aprendido a tener planes de contingencia para actuar ante posibles escenarios de emergencia. “Están en permanente vigilancia sobre aquellas situaciones que les pueden generar más riesgo

para poder tomar decisiones ágiles y eficientes, como por ejemplo disponer de carteras actualizadas de proveedores para diversificar riesgos”.

 

Además, se ha acelerado el proceso de digitalización, que “permite disponer de datos que los gestores pueden utilizar para reajustar procesos, y ser más flexibles y eficientes”.

 

El teletrabajo “fue una buena opción durante la pandemia y estamos trabajando en buscar el equilibrio óptimo, pero lo cierto es que está en retroceso”. En 2022 el 29% de las empresas valencianas permitieron teletrabajar y el 7% de los trabajadores teletrabajaron regularmente. La estructura empresarial de la Comunidad Valenciana hace que el teletrabajo no sea una opción para todos los sectores.

 

“Según nuestro estudio de tendencias de mercado laboral gestión de talento y formación, sólo las empresas que ya tenían implantadas acciones y medidas de teletrabajo antes de la covid-19 tienen planes de opción de teletrabajar, y solo un porcentaje ínfimo van a aprovechar la experiencia pandemia para consolidar el teletrabajo”, concluye Navarro.

 

La pandemia generó en la Comunidad, sobre todo al principio, “mucha actividad vinculada a necesidades sanitarias (mascarillas, productos químicos de desinfección, etc). También hemos observado que las empresas se han volcado en buscar proveedores locales y esto es también muy interesante porque incluso han encontrado sinergias y alianzas estratégicas”, indica el presidente de la CEV que recuerda el inicio de la crisis marcado por la necesidad de atender las consultas de las empresas relativas a la continuidad de su actividad en ese entorno. “Superado lo peor de la crisis sanitaria, empezó a preocupar la falta de liquidez para mantener su personal y sus operaciones, la

perturbación de la actividad de los proveedores y el acceso a las materias primas”. En esta situación, la CEV se volcó en “trasladar a nuestras empresas un entorno de serenidad y estabilidad. Cualquier conflicto podía y debía ser solucionado”.

Diálogo social

En la CEV “pusimos a disposición de la administración un canal de comunicación a las empresas, y viceversa. Estábamos en permanente alerta para informar a las empresas puntualmente de todas las normativas, restricciones e instrucciones que desde delegación del Gobierno y Gobierno Valenciano recibíamos. Esas instrucciones eran genéricas, pero cada empresa tenía su casuística con lo que recibíamos muchas dudas o conflictos de aplicación que debíamos ir trasladando a las autoridades para solucionarlo.

 

Además, nuestra Comunidad fue un ejemplo nacional de diálogo social. Era necesario que tanto los agentes económicos y sociales como la administración actuásemos con responsabilidad para poder llegar a acuerdos y ser parte de la solución a esta crisis y así lo hicimos. Firmamos numerosos acuerdos, diseñamos juntos una hoja de ruta para la recuperación y junto a ellos y la Fundación CEOE fuimos la primera Comunidad en vacunar en las empresas”.

 

La crisis ha dejado algunas enseñanzas, entre las que Salvador Navarro destaca que “no estábamos preparados para una crisis de tal magnitud. No teníamos suficientes mascarillas, tampoco respiradores, ni tests y nuestra excesiva dependencia de otros mercados muy alejados del nuestro, no jugó a nuestro favor: hay que sustituir algunos

Made in …. por Made in Spain”.

 

También se refiere a la importancia de la colaboración público privada para “evolucionar hacia un modelo económico sostenible e integrador, más en el caso de la Comunitat Valenciana, donde los problemas de financiación impiden que el sector público pueda dar siempre la mejor de las

respuestas”.

 

“Deberíamos haber aprendido también aunque todo parece indicar que esto se ha olvidado—la conveniencia de recurrir al diálogo social para aumentar el grado de acierto en la toma de decisiones que afectan a empresas y trabajadores”, añade Navarro.

LA CEV SE VOLCÓ EN TRASLADAR A LAS EMPRESAS UN ENTORNO DE SERENIDAD Y ESTABILIDAD

Sobre las medidas adoptadas para afrontar la situación, el presidente de la CEV cree que “faltó celeridad para adoptar medidas y conceder ayudas a las empresas para sortear la crisis. En términos comparativos, se aprecia un retraso en las ayudas directas, así como un monto muy inferior a las que obtuvieron las empresas de nuestro entorno europeo, con las que competimos en los mercados globales. También faltó agilidad administrativa. Por ejemplo, en el caso del sector cerámico se ha dejado pasar el tiempo, las ayudas siguen sin llegar y la situación se ha degradado de forma rápida, lo que ha llevado a que las consecuencias ya no sólo se perciban en el sector cerámico, sino en toda la economía de Castellón. Tenemos que ser más ágiles”.

 

En su opinión, la Unión Europea estuvo a la altura de las circunstancias y rápidamente habilitó mecanismos financieros como el EU react o fondos Next Generation. España diseñó el Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia para ejecutar estos fondos. “El reto es aprovechar al máximo estos fondos, porque los datos que disponemos hasta ahora es que estamos bastante lejos de ejecutar completamente estos planes”.

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